El propósito, el potencial y el poder de sentirse bien
Todos llevamos algo de grandeza dentro. Sudheer Koneru, director ejecutivo de Zenoti, nos revela cómo sacar partido a nuestro potencial y cuidar nuestro bienestar puede generar una onda de positividad en nuestra vida y más allá. Descubre más y utiliza la infografía para conocerte mejor.

Hay grandeza en ti. Te invito a que la descubras.
Hay grandeza en ti, en él, en ella y en ellos. Hay grandeza en todos. Está esperando a que la descubras y, créeme, está ahí.
Fíjate en estas personas:
Una mujer que nació en la pobreza en la zona rural de Misisipi, hija de una madre soltera adolescente
Un revisor de billetes de Indian Railways apasionado por el críquet
Un hombre de 62 años cuyos negocios han fracasado, entre ellos un restaurante que quedó destruido por un incendio
¿Adivinas quiénes son? Sí, me refiero a la reina de la televisión, Oprah Winfrey; al héroe del críquet, M. S. Dhoni; y al fundador de KFC, el coronel Sanders. Los tres son ejemplos brillantes de talento, perseverancia y resiliencia. Son la prueba de que nadie está perdido. Repito: hay grandeza en cada persona.
Creo que el sentido de la vida es descubrir esa grandeza.
Descubrir tu dharma
Al no existir un equivalente exacto en español, «dharma» es un término sánscrito que designa un concepto complejo que abarca deberes, derechos, leyes, conducta, virtudes y la «forma correcta de vivir». Piensa en ello como un principio rector que da respuesta a la pregunta «¿Qué es una vida bien vivida?».
Por supuesto, el dharma es personal. Cada uno de nosotros está moldeado por nuestras circunstancias. El lugar donde crecimos, la familia en la que nacimos y nuestras múltiples y variadas experiencias definen quiénes somos: nuestras pasiones, nuestros deseos e incluso nuestras capacidades a medida que vivimos nuestra vida adulta. Además, la vida nos depara acontecimientos imprevistos: giros y vueltas inesperados que cambian nuestra meta y nuestro camino. Pase lo que pase, sí controlamos nuestro libre albedrío. La elección es nuestra: comprometernos con la vida lo mejor que podamos, y esa elección unifica a la humanidad.
Creo que el dharma de cada individuo es vivir la vida al máximo de su potencial.
Cada uno de nosotros tiene un potencial diferente: no todos podemos ser un Michael Jordan, una Meryl Streep o un Bill Gates. Lo único que importa es que hayas vivido tu vida al máximo de tu potencial. Además, el potencial de una persona no es algo inmutable. Cambia con el tiempo. Tu potencial como joven recién salido de la universidad es muy diferente de tu potencial como padre de familia de mediana edad.
Descubrir tu potencial implica analizar todos los roles que desempeñas. Por ejemplo, mis roles serían el de profesional en activo, padre, miembro de la comunidad, amigo, hijo, etc. Sea cual sea el rol, siempre hay una energía que aprovechar, una meta a la que aspirar y una vida que vivir. Reflexionar sobre esto cada día y actuar en consecuencia puede ayudarte a asegurarte de que, cuando llegue el final de tu vida, sabrás que fuiste fiel a tu ser y a tu existencia en este universo.

¿Qué puede impedir que uno viva de acuerdo con su dharma?
Desde luego, no se trata de pereza ni de apatía. Perseguir las propias pasiones forma parte de la naturaleza humana. A menudo, esas pasiones están relacionadas con tu grandeza. Sin embargo, hay momentos en los que te sientes desanimado y abatido. Puede deberse a factores internos —una falta de confianza o una duda persistente— o externos —un problema de salud, una relación tensa o, tal vez, el agobio de las trivialidades de la vida—. Cuando nos sentimos desanimados, sentimos una falta de armonía personal. Cuando esto ocurre, nuestro enfoque pasa de buscar nuestra grandeza a simplemente superar el día siguiente, o la hora siguiente; por eso es importante sentirse siempre bien.
Nuestras amistades y otras relaciones contribuyen a nuestro bienestar. Un entorno que nos apoya también fomenta este sentimiento. Cosas sencillas como cocinar, estar en la naturaleza y bailar pueden alimentar nuestro bienestar.
Recuerdo una etapa de mi vida hace diez años. No me encontraba bien. Estaba estresado y agotado. En mala forma y descontento. Era una sensación inusual para mí, ya que hasta entonces la vida me había sonreído. Había vendido con éxito mi anterior empresa, dirigía una próspera cadena de salones de belleza y spas, y había fundado Zenoti. Los retos de dirigir una start-up me estaban desanimando y haciendo engordar. Era irónico, teniendo en cuenta la presencia de Zenoti en el sector del bienestar. Entonces me di cuenta de que la solución estaba en mí. Hasta que no me sintiera bien conmigo mismo, mi negocio no iría a ninguna parte. Era hora de invertir en mí mismo, y eso fue precisamente lo que hice. El fitness se convirtió en mi obsesión y el bienestar, en mi mantra. En pocos meses, incluso corrí una maratón. Milagrosamente, cuanto más me recuperaba, mejor le iba a mi negocio. Zenoti dio un salto cualitativo y nunca hemos mirado atrás.
El efecto dominó que empieza contigo
Sentirse bien y descubrir tu grandeza es contagioso. No solo te sientes realizado y satisfecho, sino que eso te lleva de forma natural a influir en el mundo que te rodea. La historia de mi padre es un buen ejemplo de ello.
Mi padre era hijo de un granjero en un pueblo de menos de 100 habitantes, sin electricidad, con una escuela que no funcionaba bien y lo que parecían ser cero oportunidades. Pero mi padre se abrió camino. Convenció a mi abuela para que le dejara ir a la gran ciudad más cercana a estudiar un diploma profesional, convirtiéndose en el primer chico en abandonar el pueblo para ir a Hyderabad. Después de eso, no solo consiguió un trabajo, sino que también completó un curso a distancia al mismo tiempo. Luego se incorporó a lo que hoy es la Autoridad Aeroportuaria de la India y ascendió hasta llegar a director en 20 años.
La historia no termina ahí. Mi padre dejó su trabajo a los cuarenta y tantos años, se mudó a Estados Unidos y obtuvo un máster en la Universidad de Oklahoma. Luego trabajó durante diez años más y fundó una empresa de éxito dedicada a la fabricación de sistemas de seguimiento telemétrico para los departamentos de defensa. Su vida inspiró a toda mi familia. Sus hermanos, sus hijos y muchas otras personas de mi pueblo son ahora profesionales de éxito, muchos de ellos afincados en EE. UU. Así pues, mi padre no solo encontró su propia grandeza. También inspiró a todos los que le rodeaban a encontrar la suya.
La creencia que cambió mi vida y me inspiró a fundar Zenoti
El carácter positivo y solidario de descubrir la grandeza de cada uno me hace sentir orgulloso de formar parte del sector de la belleza y el bienestar.
En el fondo, cuidar de uno mismo no consiste solo en tener buen aspecto. Nos hace sentir bien. Los estilistas, masajistas, nutricionistas y entrenadores influyen en la vida de las personas. Te ayudan a sentirte seguro y lleno de energía para que puedas salir al mundo y desarrollar todo tu potencial. Zenoti, a su vez, contribuye con un software que elimina los obstáculos para estos profesionales, de modo que puedan centrarse en encontrar su grandeza personal y ayudar a otros a sentirse bien. Desde nuestra empresa hasta nuestros empleados, pasando por nuestros clientes y, finalmente, hasta los clientes de estos, creamos una cadena de grandeza, y eso me resulta inmensamente satisfactorio.
Es como una danza cósmica.
Así pues, cultivemos el bienestar que nos permite estar en armonía con nuestro dharma, desarrollar todo nuestro potencial y dejar huella en este hermoso universo.

Escrito por
Sudheer Koneru, fundador y director ejecutivo
La pasión de Sudheer por el bienestar le llevó a fundar Latitudes, una cadena de gimnasios que ofrece servicios de spa, peluquería y yoga, todo bajo un mismo techo. La gestión de estos negocios le inspiró para crear Zenoti, un software diseñado para ayudar a las marcas de belleza, bienestar y fitness a prosperar y crecer. Su formación en ingeniería y su experiencia en empresas como Microsoft fueron fundamentales. Bajo su liderazgo, Zenoti alcanzó el estatus de unicornio en 2020. El lema de Sudheer: Siéntete bien para descubrir tu grandeza y desarrollar todo tu potencial.






